

El tipo de cambio es un precio macro, no un gráfico técnico.
El análisis parte de los diferenciales de tipos reales y los flujos de capital. Todo lo demás es ruido derivado.


Tipos reales primero. Siempre.
El dólar se aprecia cuando el tipo real estadounidense sube en términos relativos. No por retórica de bancos centrales ni por posicionamiento especulativo a corto plazo.
El análisis de cada par comienza con los diferenciales de rendimiento ajustados por inflación y los datos de flujo de capital transfronterizo — no con medias móviles.
Qué observamos en cada par
Diferencial de tipos reales
Flujos de capital transfronterizo
Estrés crediticio en emergentes
Los flujos hacia deuda soberana y renta variable confirman o contradicen el relato de tipos reales. La divergencia entre ambos genera las mejores lecturas de posicionamiento.
Las divisas emergentes anticipan deterioro crediticio periférico antes de que los índices de renta variable lo descuenten. Son el indicador adelantado que más se ignora.
El diferencial entre rendimientos soberanos ajustados por inflación es el ancla fundamental de cualquier par de divisas en el medio plazo.
Señal sobre ruido. Datos sobre narrativa.
Análisis semanal de divisas fundamentado en datos macro. Sin conflictos de interés, sin predicciones vacías.
